Ciberseguridad en servicios financieros
Nuestra economía depende del sector financiero.
Bancos, cooperativas de crédito, fondos de pensiones,
compañías de seguros, empresas de inversión
y otros servicios financieros tienen acceso a nuestros datos más sensibles:
información personal identificable (PII por sus siglas en inglés),
detalles de cuentas, datos transaccionales y empresariales.
Debido a su sencillez y prontitud,
las transacciones financieras en línea se han convertido
en algo habitual entre los consumidores y los servicios,
pero entre las ventajas también surgen inconvenientes
que deben ser abordados por las entidades financieras que los ofrecen.
El reporte Verizon Data Breach Investigation
de 2024 muestra que el sector financiero
registró 3.348 incidentes en 2023,
con 1.115 violaciones confirmadas en Estados Unidos.
El mayor porcentaje de los datos comprometidos pertenecían
a los clientes de la entidad financiera,
lo que significa que son ellos quienes afrontan los mayores riesgos.
Este reporte también expuso que la industria financiera
fue el segundo sector que recibió más ataques el año pasado.
Estos datos destacan el riesgo constante al que se enfrentan
a diario las industrias de servicios financieros.
A lo largo de los años,
los bancos han protegido el efectivo tangible
y otros activos físicos mediante bóvedas sólidas,
con controles de personal y guardias de seguridad.
Ahora deben hacer lo mismo con sus activos digitales.
Hoy en día, cuando los delincuentes
no son solo ladrones enmascarados con pistolas,
sino también actores de amenazas en línea con métodos ingeniosos,
los servicios financieros siguen teniendo
la difícil tarea de impedirles el acceso.
Ahí es donde la ciberseguridad puede ayudar.
Hay medidas que pueden tomarse, soluciones que pueden utilizarse
y enfoques que pueden aplicarse.
Todos tienen la capacidad de proteger activos
contra el bombardeo constante de ciberataques
al que se enfrenta el sector financiero.
¿Qué provoca los ciberataques a los servicios financieros?
Los servicios financieros son un objetivo primordial
para los ciberdelincuentes debido a varios factores
que los hacen muy atractivos.
El beneficio, ya sea financiero o informativo, es uno de esos factores.
Las instituciones financieras poseen una mina de oro
de información valiosa
(detalles de cuentas, números de la seguridad social, etc.)
que, si son robados, podrían venderse en la dark web
por un alto precio o utilizarse para cometer otros delitos.
Además,
dado que estas organizaciones dependen
principalmente de su infraestructura digital,
los atacantes pueden interrumpir las operaciones
y exigir grandes pagos de rescate,
a los que muchas organizaciones acceden para volver a su actividad normal.
Las instituciones financieras tienen ecosistemas complejos,
con numerosos actores interconectados,
como clientes, proveedores y terceros,
los cuales tienen acceso a plataformas en línea, aplicaciones móviles,
redes de comercio o sistemas globales de transferencia bancaria.
La enorme complejidad e interconectividad
de las infraestructuras financieras ofrecen
una amplia superficie de ataque llena
de oportunidades para los ciberataques,
algo que motiva a los ciberdelincuentes.
Otra razón es el impacto.
Un ciberataque puede dañar gravemente la reputación de una organización,
debilitar la confianza de los usuarios
e incluso desestabilizar las economías.
El impacto sistémico hace
que las entidades financieras sean objetivos especialmente codiciados
por los ciberdelincuentes que buscan causar interrupciones
y caos general.
Todas estas razones permiten a las organizaciones financieras
comprender por qué son blanco constante de ataques
y por qué necesitan una postura de seguridad robusta.
Cumplir las normas de seguridad establecidas
(de lo que hablaremos más adelante)
es extremadamente importante,
pero no es la única característica que debe tenerse en cuenta.
Examinemos primero las amenazas que afrontan las entidades financieras.
Ciberamenazas comunes en el sector de servicios financieros
Las entidades financieras se enfrentan
a un sinfín de ciberamenazas por los motivos anteriormente expuestos.
Cada vez que se produce un incidente,
la entidad corre el riesgo de sufrir importantes daños.
Como ya hemos explicado,
el usuario final es el principal objetivo de los delincuentes,
sin embargo, la propia entidad financiera sufre pérdidas en sus operaciones,
demandas judiciales y daños a su reputación
como consecuencia de los ciberataques.
Siempre es mejor saber cómo actúan los ciberdelincuentes,
por lo que a continuación se exponen algunas de las amenazas
más comunes a las que está expuesto el sector financiero:
-
Ataques de phishing: Estos correos o mensajes engañosos,
que suplantan la identidad de entidades o personas reales,
pueden contener malware que se descarga en el dispositivo
del receptor con solo hacer clic en un enlace malicioso,
o pueden enviarse con la intención de engañar al destinatario
para que revele información sensible, como sus credenciales de acceso.
Esta táctica puede utilizarse tanto en empleados de empresas como en clientes.
Algunos ejemplos son la estafa por phishing del banco OCBC de 2021,
que provocó pérdidas de 13,7 millones de dólares
y tenía como objetivo a los clientes de esta entidad de Singapur,
y la campaña de spear-phishing de PerSwaysion,
que vulneró las cuentas de correo electrónico de altos ejecutivos financieros. -
Ingeniería social: Esta táctica consiste en manipular a las personas
para que divulguen información sensible
o realicen acciones que comprometan la seguridad.
Los ataques de phishing son
una forma de ingeniería social,
pero los atacantes también pueden utilizar las redes sociales,
las llamadas telefónicas o incluso hacerse pasar
por personal de la empresa para engañar a los empleados.
Algunos ejemplos son los hackers que engañaron
a un empleado de la red interbancaria chilena Redbanc
para que descargara un malware,
dándoles acceso a información sensible,
y la campaña Dyre Wolf de 2015
que utilizó ingeniería social avanzada
para robar alrededor de 1 millón de dólares a empresas. -
Ransomware: Este peligro latente cifra los datos críticos
y bloquea los sistemas operativos hasta que se paga un rescate,
interrumpiendo las operaciones y causando pérdidas.
El ransomware puede distribuirse
de diferentes formas.
Algunos ejemplos son el ataque de ransomware de 2021
que afectó a la aseguradora estadounidense CNA Financial
e interrumpió los servicios de empleados y clientes de la empresa,
y el ataque de ransomware al que se enfrentó
la aseguradora israelí Shirbit,
cuya negación a pagar el rescate dio lugar
a cuatro demandas colectivas de clientes afectados
por la filtración de datos que ascendían a 360 millones de dólares. -
Ataques de denegación de servicio (DDoS): Los ataques DDoS saturan
un servidor con tráfico de Internet falso,
haciendo que deje de estar disponible para los usuarios legítimos
e interrumpiendo el servicio de la institución financiera.
Estos ataques tan comunes pueden comprometer la banca en línea,
las cuentas de los clientes, los portales de los empleados, etc.
Algunos ejemplos son los ataques DDoS de
2022 a la Bolsa de Moscú y Sberbank
que sacaron de servicio sus sitios web,
y los ataques DDoS a entidades financieras holandesas
(ABN Amro, ING y Rabobank) de 2018
que dejaron caídos sus servicios de banca en línea
y aplicaciones móviles. -
Ataques a la cadena de suministro: En este ataque,
los ciberdelincuentes penetran en los componentes
de un proveedor externo o un tercero para acceder
a los sistemas de sus clientes.
Los atacantes pueden obtener acceso remoto
a los sistemas de las instituciones financieras,
robar datos sensibles o desplazarse lateralmente por diferentes entornos.
Un ejemplo infame de ello son los ataques
del grupo Lazarus en Corea del Sur
a través de una cadena de suministro
que afectaba al software utilizado por bancos
y organismos gubernamentales de este país. -
Amenazas internas: Esta forma de riesgo puede deberse
a diferentes motivos: A veces,
empleados descontentos o codiciosos pueden hacer un uso indebido
de información sensible;
otras veces,
los datos pueden ser filtrados accidentalmente
por empleados descuidados.
Algunos ejemplos son el incidente de fraude
en cajeros automáticos de Bank of America en 2010,
en el que un empleado instaló malware en 100 cajeros
y robó miles de dólares,
y el empleado de Scotiabank
quien puso en peligro varias cuentas de clientes
al acceder a ellas sin una razón válida.
Es absolutamente crucial identificar y comprender estas
y otras tácticas (como los ataques de día cero o contra las API)
para desarrollar estrategias más eficaces
y completas contra las amenazas en constante evolución.
Medidas de seguridad para servicios financieros
Los servicios financieros deben aplicar
una amplia gama de medidas de ciberseguridad
para proteger sus activos de los riesgos que acechan.
Necesitan una estrategia de defensa de múltiples capas
para combatir eficazmente los ciberataques,
y debería abordar varios aspectos de la ciberseguridad,
como prevención, detección, reacción y recuperación.
Las siguientes son algunas medidas esenciales que deben tenerse en cuenta:
Ajustarse a las regulaciones
Los organismos gubernamentales imponen regulaciones estrictas,
y algunas no son simples requisitos,
sino leyes estatales o federales,
por lo que su cumplimiento no es negociable.
Su objetivo es garantizar que las entidades financieras protejan
los datos de los clientes y los protejan contra el fraude financiero,
buscando en general preservar la privacidad de los clientes
y mantener la confianza entre entidades y clientes.
El primer paso es identificar los estándares de cumplimiento
específicos que se aplican a las entidades.
Dependiendo de factores como la ubicación,
los servicios ofrecidos y el tamaño de la institución,
se aplicarán diferentes normativas. Estos estándares incluyen:
-
Ley Sarbanes-Oxley (SOX): Esta ley
de 2002 es una ley federal que impone requisitos de información financiera
y divulgación a todas las empresas estadounidenses que cotizan en bolsa
y tiene como objetivo proteger a los inversores
y prevenir el fraude contable. -
Ley Gramm-Leach-Bliley (GLBA): Esta ley
de 1999, también conocida como
Ley de modernización de servicios financieros de 1999,
es una ley federal estadounidense que obliga a las instituciones
financieras a proteger la información financiera de los clientes
y a implementar un programa de seguridad de datos. -
Consejo de estándares de seguridad de la industria de tarjetas
de pago (PCI DSS): Este conjunto
de políticas y procedimientos rige la seguridad
de los datos de los titulares de tarjetas,
como números de tarjetas de crédito,
fechas de caducidad y códigos de seguridad.
Los controles de seguridad PCI DSS ayudan a las empresas
a minimizar el riesgo de filtración de datos,
fraude y usurpación de identidad. -
Departamento de servicios financieros de Nueva York (NYDFS):
Estas regulaciones de ciberseguridad
tienen como objetivo garantizar que las instituciones financieras
protejan los datos de sus clientes
y los sistemas de información contra ataques. -
Reglamento general de protección de datos (GDPR):
Esta legislación de la Unión Europea
exige la protección de los datos personales
y obliga a aplicar normas estrictas en materia de tratamiento,
almacenamiento y transferencia de datos a las organizaciones
que manejan información personal de residentes en la UE.
Una vez identificados los estándares pertinentes,
las instituciones financieras deben definir
los pasos específicos necesarios para lograr
y mantener el cumplimiento de cada estándar.
Una vez implementados, deben realizar evaluaciones
y auditorías periódicas para asegurarse de que no existen vacíos
o deficiencias en las políticas y procedimientos establecidos.
Los programas de formación y concienciación de los empleados
son necesarios para educar a los empleados sobre los estándares de cumplimiento,
los requisitos reglamentarios y las buenas prácticas
para mantener el cumplimiento.
También podrían adoptar un enfoque proactivo para comprobar
el cumplimiento con herramientas automatizadas.
Por nuestra parte,
Fluid Attacks ofrece análisis continuos basados en los estándares del sector.
Nuestra herramienta SAST
realiza escaneos que informan de varios incumplimientos en tu software.
Adherirse y cumplir con las regulaciones es esencial
para preservar la confianza de los socios y clientes de la organización,
así como para evitar sanciones cuantiosas.
Utilizar soluciones que den prioridad a la seguridad
Existen varias soluciones o medidas que una institución financiera
puede adoptar para mantener segura su información:
-
Autenticación multifactor (MFA): Este tipo de autenticación
concede acceso a los recursos únicamente después
de que el usuario proporcione dos o más factores de verificación.
La implementación de MFA refuerza la autenticación del usuario
y evita el acceso no autorizado a datos y sistemas sensibles. -
Encriptación de datos: Los datos confidenciales gestionados
por las instituciones financieras deben estar siempre encriptados
tanto en estado inactivo como en tránsito,
para garantizar que, incluso si son interceptados por actores de amenazas,
permanezcan ilegibles e inutilizables. -
Seguridad de los puntos finales: Los puntos finales,
como computadoras para escritorio, portátiles,
teléfonos inteligentes y servidores,
deben protegerse con antivirus u otro software que supervise
los dispositivos para detectar actividades irregulares,
intentos de acceso no autorizado, detección de malware y otras amenazas. -
Control de parches: Las entidades financieras deben dar prioridad
a aplicar a tiempo los parches de seguridad
que los proveedores de software publican periódicamente
para corregir las vulnerabilidades de sus productos.
Implementar metodologías y planes de seguridad
Responder a un ciberataque mientras está en marcha podría
ser como intentar sacar agua a baldes de un barco que se hunde.
Creemos que la prevención y la planificación son mejores que el pánico,
el bloqueo de los sistemas, el pago de rescates,
la pérdida de clientes, etc. Una forma de tomar medidas
antes de sufrir un incidente es tener un enfoque general
proactivo para gestionar la seguridad,
que es lo que hace la arquitectura de zero trust.
El modelo de seguridad zero trust
asume que ningún usuario o dispositivo de la red es inherentemente confiable.
Eso significa que cada solicitud de acceso,
independientemente de su origen,
se verifica estrictamente antes de conceder el acceso
a información o sistemas sensibles.
Esta filosofía se hace realidad con ZTNA
(Zero Trust Network Access)
que ayuda a mitigar el riesgo de amenazas internas
e intentos de acceso no autorizados.
Otra forma de adelantarse a los ciberataques
es realizar capacitaciones de concientización sobre seguridad.
Los empleados son a menudo la primera línea de defensa contra los ciberataques.
Los programas de formación periódicos sobre seguridad pueden enseñar
al personal a identificar estafas de phishing
u otras tácticas de ingeniería social y a emplear buenas prácticas,
como el uso de contraseñas seguras,
para mantener la seguridad de los sistemas.
Esto permite a los empleados tomar decisiones informadas
y evitar ser víctimas de ataques maliciosos.
Como la ciberseguridad nunca está 100% blindada,
siempre se recomienda desarrollar y mantener
un plan integral de respuesta a incidentes que
describa los procedimientos para la
detección, evaluación, contención y mitigación de incidentes.
Se recomienda que el plan establezca funciones
y responsabilidades claras para los miembros del equipo,
que se realicen simulacros y actualizaciones con regularidad
y que se guarde fuera de línea.
Cómo Fluid Attacks ayuda al sector financiero
En Fluid Attacks,
la seguridad de las aplicaciones es nuestra prioridad.
Para el sector de servicios financieros,
nos posicionamos como una solución “todo en uno” que contribuye
a la seguridad a través de diferentes estrategias.
-
Desarrollo de software seguro: Motivamos a nuestros clientes
para que sigan las buenas prácticas de codificación segura,
y realizamos pruebas de seguridad
exhaustivas a lo largo del ciclo de vida de desarrollo
de tu software (SDLC) con nuestras herramientas automatizadas
y nuestro equipo de hackers certificados
para identificar vulnerabilidades en tus aplicaciones e infraestructuras. -
Identificación de vulnerabilidades: Nuestras soluciones,
como el pentesting
y el hacking ético,
tienen como objetivo encontrar vulnerabilidades,
las cuales son la puerta que necesitan los ciberdelincuentes
para penetrar en tus sistemas.
Utilizando herramientas de alto nivel,
métodos y su valiosa experiencia, nuestro equipo de hacking
ataca tu sistema (con tu permiso) de la misma forma
que lo haría un actor malicioso.
Con sus hallazgos,
que recibirás a través de nuestra plataforma,
podrás tomar una decisión informada sobre cómo proceder. -
Gestión de vulnerabilidades: Una vez identificadas
las vulnerabilidades de tu software,
las cuales están detalladas en nuestra plataforma,
pueden ser priorizadas, revisadas por tu equipo y asignadas al mismo,
y una vez finalizado este proceso,
puedes solicitar reataques para verificar su remediación.
Desde la misma plataforma,
puedes hacer un seguimiento de cómo va el proceso de mitigación
o reducción de la exposición al riesgo.
Además,
ofrecemos recomendaciones de remediación y soporte
a través de IA generativa y llamadas virtuales con hackers.
Todo lo anterior forma parte
de nuestra solución Hacking Continuo,
que ayuda a nuestros clientes de servicios financieros
y otros sectores a mejorar su postura de ciberseguridad
para ofrecer productos o servicios
de alta calidad a sus usuarios finales.
Uno de nuestros clientes de servicios financieros,
Protección, nos considera “un aliado importante”
en su búsqueda constante de un servicio más seguro.
Lee más sobre su historia de éxito aquí.
No dudes en contactarnos para ver cómo
podemos ayudar a tu organización.
*** This is a Security Bloggers Network syndicated blog from Fluid Attacks RSS Feed authored by Wendy Rodriguez. Read the original post at: https://fluidattacks.com/es/blog/ciberseguridad-servicios-financieros/

