Insensato reporte de vulnerabilidad
Suponga que usted se dispone a revisar y a descargar su visa a través de
la página web de la agencia federal correspondiente en un país en el que
usted es extranjero. En medio de su curiosidad, para su sorpresa, usted
se da cuenta de que puede hacer algo que se supone uno no podría hacer
en esa web. Resulta que usted puede ver y descargar las visas de muchas
otras personas con solo hacer un pequeño cambio al final de la URL. ¿Qué
cree que debería hacer en esta situación? ¿A quién debería informarle
esto, asumiendo, por supuesto, que usted no tiene intención de ser un
ciberdelincuente?
Pues bien, a dicho escenario se enfrentó
recientemente
un individuo extranjero que se disponía a comprobar su visa (i.e., su
documento de identificación como extranjero) en la plataforma de visas
electrónicas de Colombia. Según informa el portal de noticias colombiano
La Silla Vacía (LSV) en
Twitter,
fue el pasado 13 de enero de 2021 cuando este ciudadano con una
nueva oportunidad de trabajar en este país sudamericano descubrió el
problema de la plataforma. En concreto, este hombre podía acceder a un
enlace a través de un código QR adjunto a su visa digital. Y, a partir
de ahí, cambiando los números finales de ese enlace, podía ver y obtener
no solo su visa sino las de otras personas en PDF sin restricción
alguna.
Tal vez este ciudadano no tenía la menor idea de la magnitud del
inconveniente. Se calcula que 550.000 personas tenían sus datos en
ese sistema de información vulnerable en ese momento. Por tanto, de
cualquiera de ellas, este individuo podía obtener datos como los
siguientes: fotografía, nombre completo, fecha de nacimiento,
nacionalidad, número de pasaporte y puesto de trabajo. Por cierto,
¿sería él el primero en darse cuenta de esta falla? ¿Hacía cuánto
tiempo existía esta vulnerabilidad? ¿Días, meses? Hasta ahora, al
parecer, no se han dado respuestas a estas preguntas.
En todo caso, siguiendo lo comunicado en Twitter por LSV, el individuo
en cuestión decidió escribir correos electrónicos a su embajada, de la
que no obtuvo ninguna solución, y luego al Ministerio de Asuntos
Exteriores, para no recibir respuesta alguna. ¿Cómo carajos es eso
posible? Está bien, olvido de momento que una lentitud en los trámites
es fácil de encontrar en la burocracia de casi cualquier lugar.
Posteriormente, el individuo al parecer inició comunicación con LSV, y
ellos pudieron comprobar la debilidad de seguridad en la plataforma de
visas electrónicas.
Ese día, el 15 de enero, estos periodistas, además de hacerlo en las
redes sociales, publicaron en su
web
‘TODO’ lo que se sabía hasta el momento sobre el asunto. ¿Qué lograron
con su imprudencia? Adelantaron la Navidad para muchos hackers
malintencionados, principalmente en América Latina. LSV reveló una
vulnerabilidad de ciberseguridad para la que no había ninguna solución
implementada en ese entonces. A pesar de censurar las URLs y la
información de las personas, entregaron un gif mostrando el error de la
plataforma. ¿No eran conscientes del daño que podían estar haciendo? ¿O
solo pensaban apresuradamente en sus beneficios como medio de
comunicación? De nuevo, preguntas sin respuesta.
No obstante, LSV comunicó por chat el embrollo a las autoridades
competentes de la Cancillería. Ellas respondieron que pronto remediarían
la vulnerabilidad y, horas más tarde, publicaron un escueto boletín
oficial
sobre el tema (véase la Figura 1). Sin embargo, parece que no sugirieron
a LSV que eliminara sus publicaciones que no estaban lejos de parecer
incentivos para la ciberdelincuencia. Los datos que por ley se supone
que están protegidos estaban a merced de muchas personas astutas con
oscuras intenciones de cometer fraudes como el robo de identidad y la
extorsión. Al día siguiente (no sé cuánto tiempo inhabilitaron el
servicio de la plataforma), la Dirección de Tecnología cerró la brecha,
y la Cancillería distribuyó un nuevo
boletín,
de una sola frase.

Figure 1. Tomada de cancilleria.gov.co.
¿Cuántos atacantes podrían haber aprovechado esta vulnerabilidad? ¿Qué
imagen de la seguridad nacional de Colombia ofrece este suceso a los
extranjeros? ¿Existen problemas
similares
en los sistemas de este gobierno (utilizando la misma tecnología) que no
han sido resueltos? Preguntas atractivas, pero, en este punto, me
gustaría mantenerme enfocado en el asunto del reporte de la
vulnerabilidad.
Como dijo Oakley para
GlobeLiveMedia,
algunas otras personas también rechazaron la publicación de LSV. Repito:
¡podían haber estado llamando a la ciberdelincuencia! Su comportamiento
no fue apropiado ni juicioso en cuanto a la revelación de una
vulnerabilidad de un sistema informático. Sin embargo, antes de eso, el
individuo involucrado no debió haber ido más allá de la comunicación
fallida con un par de autoridades a compartir sus hallazgos con un grupo
periodístico. Tal como sugiere Rafael
Álvarez, CTO de Fluid Attacks, este
hombre debió haber intentado en repetidas ocasiones establecer una
conversación con la Cancillería. Al no encontrar respuesta o ser
ignorado, su siguiente paso debió haber sido contactar con un
intermediario, como la policía.
O, en su posible ignorancia sobre qué hacer, ¿por qué no recurrir a
Google? Este individuo podría haber encontrado fácilmente el sitio web
colCERT, donde la gente en Colombia puede
reportar el cibercrimen y los incidentes relacionados. (Aunque, por
ejemplo, Carolina
Botero,
directora de la Fundación Karisma, descalifica este sitio para el
adecuado reporte de vulnerabilidades). No obstante, ya en manos de los
medios de comunicación, que buscan continuamente generar tráfico,
difícilmente podríamos esperar un manejo responsable de este tipo de
datos. “Desgraciadamente —como dijo Rafael—, la búsqueda de la fama por
parte de los periódicos o de los pseudo-hackers siempre hace prisionero
al bien común, que en realidad es lo que más importa aquí”. LSV debería
haber transmitido el suceso a las autoridades y luego esperar el tiempo
suficiente para que se resolviera el problema antes de publicar la
noticia. Los afectados debían ser informados en detalle más tarde, pero
principalmente por la organización responsable del almacenamiento de sus
datos.
Leyendo el estándar ISO/IEC 29147:2018, relativo a
la “divulgación de vulnerabilidades”, encontramos lo siguiente: “El
objetivo de la divulgación de vulnerabilidades es reducir el riesgo
asociado a la explotación de las mismas”. ¡Reducir el riesgo! Al final,
en este caso, ninguna de las partes implicadas lo consiguió. Es real que
el Ministerio cometió un error con su infraestructura informática que
mantuvo expuestos los datos de miles de extranjeros. Pero, por su parte,
los periodistas hicieron pública la situación, transmitiendo un mensaje
implícito: esta gente está en graves problemas, pero no importa que se
jodan aún más; el derecho a la información (y nuestro reconocimiento)
debe estar por encima de otros principios.
Por último, como dijo Rafael, las oportunidades de mejoría para
organizaciones como la Cancillería surgen en casos como este en los que
hubo fallos de seguridad técnicos o metodológicos. También es cierto que
las empresas responsables de su seguridad deberían prestar más atención
a la gestión de los informes y a la implementación de estándares (véase
“Seguridad informática” de ISO). En
general, podríamos superar el desconocimiento sobre el reporte de
vulnerabilidades con, por ejemplo, lo que recomendaba
Botero:
el establecimiento de un canal de divulgación coordinado por el Estado y
de fácil acceso para la transmisión segura y transparente de la
información.
Si usted llega a encontrarse en una situación similar a la del
mencionado ciudadano extranjero, no olvide lo siguiente: (1) Acceder
a datos sensibles de terceros es un delito. (2) Existen
intermediarios como la policía que pueden ayudar. (3) Las redes
sociales no son el lugar adecuado para reportar una vulnerabilidad. Por
otro lado, todos deberíamos esforzarnos por ser más conscientes del daño
que nuestras acciones pueden causar a los demás. Ese sería un buen
comienzo para responder a algunos signos de principios morales
descuidados.
*** This is a Security Bloggers Network syndicated blog from Fluid Attacks RSS Feed authored by Felipe Ruiz. Read the original post at: https://fluidattacks.com/blog/insensato-reporte/

